11.17.2010

origen y propósito de "el incorrecto"

¿Saben qué pasa cuando una masa de aire caliente y una de aire frío chocan? Se produce un huracán. Cuando se ama a un Incorrecto, también, y hay que buscar refugio para que no nos arrastre su seno devastador. ¿Y quién es el Incorrecto? Esa persona que amamos, inmune o ignorante a las reglas que les ofrecemos para jugar al Amor, convirtiéndonos por ello en "Equivocados". Y es en ese encuentro entre dos extraños donde se produce el tornado, atrayéndonos hacia su vórtice, desbocando una fuerza brutal donde todo es posible.
Incorrecto y Equivocado, al colisionar, forman su propio ojo, que es esa relación tempestuosa pero... ¿Quién tiene la culpa? ¿El Incorrecto por habernos atraído o el Equivocado por no haberse dado cuenta? ¿Se han fijado en que estas palabras son sinónimas? ¿Ven cómo la respuesta no es tan fácil?
Y es porque el Error, al igual que la Belleza, suele encontrarse en los ojos de quien mira. Cuando la tempestad espiral ya nos ha conquistado en el interior y lo proyectamos contra nuestro Incorrecto, esta característica se potencia, pues se obstruye la visión interna. Es cuando el huracán trastorna todo con su batir de alas y por trastornar, trastorna los papeles de cada cual en el Error y los participantes de esta atroz danza de sables, muchas veces, acaban convirtiéndose, como en tantos aspectos de la Esfera Humana, en víctimas y verdugos, Incorrectos y Equivocados.
Les presentamos en esta obra un remolino que estallará en la escena para formar un espejo dinámico para que podamos observar nuestro paisaje interior. No tengan miedo, siéntense al borde de nuestro abismo (pues suyo también será, quieran o no); véannos y véanse y como en el Teatro se viene a sentir aunque no lo sepan -eso es cosa de ustedes- les deseamos que disfruten de un turbulento vuelo.
Eloy Rojas / sobre el incorrecto