11.17.2010

voz en off de mujer de "el_incorrecto".



"...Si pasan las horas y no marcas mi número, si los días pasan y te difuminas sin más ni más, si va a pasar lo que tiene que pasar, deja que pase cuanto antes. Que me quiero concentrar y mirar donde se pueda mirar. Donde sea fácil, donde se me abrace intensamente y no con la intensidad medida; donde pueda descansar con el reloj enterrado, y los que se fueron, bien enterrados.
Si va a pasar lo que tiene que pasar, por favor, dejémonos de niñerias, y haz que pase cuanto antes. Que quiero dormir y tal vez soñar... Que quiero descanso sin medida y no la duermevela, que de nada sirve y que tanto desalienta.
Así que avisa pronto para contar desde el principio otra vez. Para no quedarme en mitad de la nada, pues los números, ya se sabe, son tan infinitos..."

foto: joao alves+maría palacios. "tan sólo repostar" (cortometraje para la obra)


origen y propósito de "el incorrecto"

¿Saben qué pasa cuando una masa de aire caliente y una de aire frío chocan? Se produce un huracán. Cuando se ama a un Incorrecto, también, y hay que buscar refugio para que no nos arrastre su seno devastador. ¿Y quién es el Incorrecto? Esa persona que amamos, inmune o ignorante a las reglas que les ofrecemos para jugar al Amor, convirtiéndonos por ello en "Equivocados". Y es en ese encuentro entre dos extraños donde se produce el tornado, atrayéndonos hacia su vórtice, desbocando una fuerza brutal donde todo es posible.
Incorrecto y Equivocado, al colisionar, forman su propio ojo, que es esa relación tempestuosa pero... ¿Quién tiene la culpa? ¿El Incorrecto por habernos atraído o el Equivocado por no haberse dado cuenta? ¿Se han fijado en que estas palabras son sinónimas? ¿Ven cómo la respuesta no es tan fácil?
Y es porque el Error, al igual que la Belleza, suele encontrarse en los ojos de quien mira. Cuando la tempestad espiral ya nos ha conquistado en el interior y lo proyectamos contra nuestro Incorrecto, esta característica se potencia, pues se obstruye la visión interna. Es cuando el huracán trastorna todo con su batir de alas y por trastornar, trastorna los papeles de cada cual en el Error y los participantes de esta atroz danza de sables, muchas veces, acaban convirtiéndose, como en tantos aspectos de la Esfera Humana, en víctimas y verdugos, Incorrectos y Equivocados.
Les presentamos en esta obra un remolino que estallará en la escena para formar un espejo dinámico para que podamos observar nuestro paisaje interior. No tengan miedo, siéntense al borde de nuestro abismo (pues suyo también será, quieran o no); véannos y véanse y como en el Teatro se viene a sentir aunque no lo sepan -eso es cosa de ustedes- les deseamos que disfruten de un turbulento vuelo.
Eloy Rojas / sobre el incorrecto

11.09.2010

AGNUS DEI ganadora certamen de teatro minimo rafael guerrero. teatro moderno.chiclana, cadiz.19 noviembre 2010.9pm.

AGNUS DEI

(Nota del autor: En esta pieza la acotación tiene voz y voto.)
Ambiente burgués. Cama en el centro de la estancia. Enseres cuidadosamente elegidos; colores uniformes; jarrón con flores del tiempo. Y una hermosa mujer desnuda sentada en la cama.
MUJER.- Todo cierto menos lo de mujer hermosa sentada en la cama, y mucho menos, desnuda.
La luz baña sus curvas. Quién sabe si Edward Hopper cuando la conoció, la tomó como modelo para una de sus obras.
MUJER.- Todo cierto menos lo de ese Hopper del demonio que no sé ni quién es, ni me importa.
Apenas le vemos el rostro. Diríase que sufre y padece otro abandono.
MUJER.- Todo cierto menos lo de otro abandono…
Entra un hombre-
MUJER.- ¡No!
Entra un hombre y-
MUJER.- ¡No, eso no!
Entra un hombre y se-
MUJER.- ¡No entra nadie! ¡Nadie va a entrar aquí! ¡Nadie va a entrar en este ambiente burgués que tú has diseñado!
Entra un hombre y se acerca-
MUJER.- ¡Nadie salvo yo en este ambiente burgués de Dios!
Entra un hombre, se acerca a la mujer y la acaricia.
MUJER.- ¡No! ¡Nadie salvo esa luz falsa bañará mis curvas!
Ella se deja acariciar una vez más.
MUJER.- ¡Cómo me voy yo a dejar acariciar con lo que llevo dentro! ¡Hay que estar loco para obedecerte!
La mujer acepta uno tras otro sus besos. En el beso número 15, ella le empieza a besar.
MUJER.- Nadie va a besar a nadie. Di que hay un revólver en el cajón de la mesilla y que me voy a pegar un tiro; dilo y te haré caso, como lo he estado haciendo durante una hora y diez minutos; durante este puto acto único donde no ha habido tiempo ni de coger aire para soportar lo que venía después; en este puto acto único donde me has obligado a hacer de todo: volverme loca, enviudar, volverme más loca aun, ver cómo ha muerto uno de mis hijos y cómo después he matado a otro antes de que él me matara a mi; ver cómo me he dejado escupir por ese hombre que has invitado a entrar como si de un príncipe se tratara, sabiendo tú mejor que nadie, lo que sus manos han sido capaces de hacer, lo que su mente ha sido capaz de ordenar, lo que sus ojos han sido capaces de ver y lo que su corazón no ha sido capaz de perdonar, y de cómo he soportado que sitúes esta casa en mitad de un estúpida guerra, y que no haya habido más sonido que el de las bombas, las palabras y un repugnante y manido violín.
La mujer se levanta y se dirige hacia la mesilla de noche-
MUJER.- Gracias…
Ahora abre el cajón, no, así no, despacio. Exacto. Sonríes al ver el revólver. Te lo colocas dentro de la boca. Quieres reír pero no puedes: siento decirte que no está cargado, porque mañana deberás estar aquí de nuevo para volverte loca, para enviudar, para volverte más loca aún; para ver cómo muere uno de tus hijos y cómo asesinas al que te queda; y lo mejor de todo: de cómo te pierdes por un demente con ejércitos a su cargo. Así que vuelve a sentarte en la cama para que la falsa luz que alumbra esta estancia bañe tus curvas. Y ahora, por favor, termina esto con la frase correspondiente. Adelante.
MUJER.- Hágase en mi según tu palabra.
Bravo. Violín. Oscuro lento.