2.15.2012

crítica NOCHE DE REYES. shakespeare. dir eduardo vasco. teatro lope de vega, sevilla, 15 feb


un extracto de mi crítica. el resto en:



"... el envidiable bagaje de Vasco por los clásicos tras haber dirigido la Compañía Nacional de Teatro Clásico -hija legítima de Marsillach- y su sabiduría por desempolvar lo caduco/arcaico que a veces suelen arrastrar sin querer esta herencia textual, contribuyen a que Noche de Reyes se nos ofrezca revitalizada, vitaminada y picoteando del español con un atrevimiento, a veces travieso, sin desmerecer -por aquello de acercárnoslo- al bardo inglés.
Elenco que hace del lema uno para todos, todos para uno su arma de guerra, nos encandila. La superposición de cuadros huyendo de las manidas puestas en escena que se empeñan en hacer de los apartes y cambios de escenario un obstáculo que distrae, favorece el ritmo animado en la hora y 45 minutos que dura la representación. Minimalismo escenográfico (Carolina González) donde telones y un piano bastan para que veamos el naufragio, los palacios, los bosques y los calabozos. Todo a pedir de boca. Por su parte, Lorenzo Caprile finiquita la prenda de Vasco con hilvanadas de pasarela recreándose, sobre todo, en el personaje de Olivia (Rebeca Hernando) así como en el toque andrógino que defiende una Viola (Beatriz Argüello) que recuerda a una jovencísima Katharine Hepburn, no sólo en el garbo que luce, sino en ademanes y manejo de la mirada..."

2.12.2012

crítica TRAICION de harold pinter. histrión teatro. teatro central sevilla 11 feb


un adelanto de mi crítica. el resto, en:


CUANDO PINTER DEFINE LO INNOMBRABLE


".... La Sala B del Teatro Central hispalense es de menor dimensión que su gran espacio por excelencia. Así que el público de ayer estábamos más unidos, con la sensación de que íbamos a presenciar un obra propia de teatro de cámara, donde la intimidad -la cercanía, el arropo- que suele dar el público a este tipo de montajes que cree llevar en su mente, es la reina. Los personajes de Pinter, convertidos en personas brillantemente por Histrión, salieron de detrás de unos biombos al uso, como podían haber salido perfectamente de entre nosotros, de ese público/familia que esperaba una pieza que nos hablara de la traición pero con normalidad, dada la indumentaria y el arranque estratégicamente cotidiano con el que Histrión empuñaba el texto del Nobel. Sin embargo, y ahí está el quid de siempre, el Teatro vuelve a ganar con su trompe d’oeil, nos traiciona. Pinter obliga a sus personajes a hablar sin parar cuando hay que saber que el lenguaje en sus obras sólo es instrumento inadecuado para expresar la realidad, de ahí que, tal y como persigue el autor, el silencio a veces revele más que lo que decimos... "

2.11.2012

momentum_45_farándula_ ©DEADLINES




X.- Me ha sorprendido que esta vez les hayas zampado un no rotundo.
Y.- A ti te gusta que te sorprendan, ¿o ya no?
X.- Pues sí. Lo admito. Aunque esta vez la sorpresa ha sido mucho mayor: no has acudido a su llamada. Su llamada que para ti siempre ha sido así como "la llamada de la selva"...
Y.- (Sonríe)
X.- Estarás haciendo de tripas corazón atada a ese “no” impropio de ti.
Y.- Querido, a veces somos como las putas, peor aun que las propias putas: una toilette con esmero hace las veces de una confesión con el mejor cardenal de turno, un maquillaje acertado vale más que cien avemarías, y con tal absolución brillando en la entrepierna, nos lanzamos al siguiente proyecto sin dilación: ésa es la esencia de la farándula.
X.- ¡…poner la otra mejilla! (Ríe)
Y.- (Grave) Y lo que no es la mejilla...
X.- (Ríe)
Y.- ¡No te burles!
(Silencio)
Y.- Me refería al alma. Eso es lo que ponemos además de la otra mejilla: el alma. De ahí que seamos incombustibles. De ahí que las tres caídas de aquél den risa comparadas con las nuestras. De ahí que una palabra en la escena baste para sanarnos. El problema viene cuando hay que soltar un “no” a tiempo y un “sí” a tiempo; cuando debemos ser estrategas, párvulos o sirvientas de palacio. Nuestras decisiones, dentro o fuera de las tablas, o dinamitan o siembran flores. Al alma, imbécil, a eso me refería.
(Silencio)


2.08.2012

crítica YO, EL HEREDERO de E. De Filippo. Teatro Lope de Vega, sevilla, 8 febrero


un adelanto de mi crítica. en breve, donde siempre, en

"... y el público le ríe las gracias Ludovico/Alterio. El respetable conecta con el pulido Pantalone que soñó en su día su rescatador Goldoni. Guiños simpáticos y cuidados a los zanni, un banquete all’italiana donde los lazzi están servidos con mesura: estampa naif de una contemporánea y dulce commedia dell’arte que decora aquí y allá el martilleo insistente de Ludovico. Al rato, los espectadores comienzan a removerse en sus butacas. De alguna carcajada aislada, el murmullo sucede. De Filippo/Saporano están logrando -creo- su objetivo, y de su mano, Ludovico, y de la de éste, Ernesto Alterio. La brecha está abierta. El hogar, patas arriba. Las miserias se van aireando una tras otra. Lo que oímos es lo que nos gustaría a más de uno: un juicio moral como hizo en su día la loca de Chaillot de Giraudoux a los inmorales, pero esta vez, a la caridad de cartón y sus beatones, a la vanidad de los que creen dormir tranquilos tras haber volcado su dinero minúsculo en el cepillo cada domingo. De Filippo conoce bien la arquitectura teatral. Fue monaguillo antes que fraile… De la risa a la mueca, de la mueca, a fruncir el ceño, porque el espejo está orientado hacia nosotros mismos. Deslumbra, molesta. Y el público deja de reír. La culpabilidad ha hecho mella..."

2.05.2012

momentum 44_ labio partido_ de ©DEADLINES)



X.- Yo podría estar en tus brazos y olvidarme de lo que necesito olvidar.
Y.- Con olvidar no es suficiente.
X.- También necesitaría no oír tus palabras, las que me llevan al lugar de siempre.
Y.- Te gusta insistir.
X.- A un lugar que ya no son tus brazos.
Y.- Porque así tú lo has querido.
X.- Ahí se estaba en paz.
Y.- Lo tuyo es estar siempre en pie de guerra.
X.- En tus brazos hay aire suficiente.
Y.- Siempre te ha gustado vivir sin aire.
Pausa
X.- Me pregunto qué se te pasa por la cabeza cuando te llega uno de mis mensajes.
Y.- Que cuál ha sido tu próximo desquicie.
Risas. Silencio.
X.- Aún me duele.
Y.- No tiene por qué.
X.- Aún me duele el labio que me partiste.
Y.- No quería hacerlo.
X.- Pero lo hiciste.
Y.- Lo hice para reanimarte. Te lo he explicado mil veces.
X.- Deberías haberme besado.
Y.- ¿Con el estómago lleno de mierda?
X.- Con el alma llena de mierda. Por eso lo hice: porque-tenía-el-alma-llena-de-mierda.
Silencio.
X.- Tú me dijiste que si no volvías a dirigir, estabas muerto.
Y.- Cierto.
X.- Pues yo estoy muerta. Porque necesito dirigirte. ¿Es que no lo comprendes?
Y.- Pues yo estoy vivo porque ya no necesito que me dirijas. Espero que esto también lo comprendas.
Y.- Siempre le buscas cinco pies al gato.
X.- Disfruto cuando me veo el labio cada día.
Risas
X.- No, lo digo en serio. Gracias a esto puedo volver a hablar contigo.
Y.- Que tengas suerte.
X.- La suerte no es mi aliada: frase prestada de tu último largometraje.
Y.- Vuelves a lanzar tus dados: frase de tu última despedida.
X.- No puedo volver ahora a la casilla de salida, justo en el ecuador de mi vida.
Y.- Nunca es tarde.
X.- Pues ven conmigo.
Y.- Para eso sí es tarde.
X.- Tú eres de los míos. No soltamos lastre. Nos gusta que este peso insoportable nos parta el espinazo.
Y.- No me arrastres que no voy a sucumbir: frase de nuestra primera cita.
X.- A veces los milagros hay que provocarlos: frase de tu último largometraje.
Risas.
Oscuro.
Voz 1 en Off: Corten. Gracias, chicos.
Voz 2 en Off: Diez minutos y volvemos.
X.- ¿Te veo luego?
Y.- No insistas.
X.- Y si…
Y.- Recuerda: la suerte no es tu aliada, encanto.


1.25.2012

crítica ESTADO DE SITIO. centro andaluz de teatro.teatro central, sevilla, 25 enero


un adelanto de mi crítica:


"... El montaje aspira a meter el dedo en el ojo, a zarandear conciencias o a alarmar, cuando, hoy en día, acudimos al teatro, unas veces en busca de evasión, y otras, como ésta, en busca de respuestas, sin embargo, y tratándose de Camus, hallamos tan sólo desolación, pesimismo a ultranza. Hoy en día los que alzan la voz como Diego, el mozo que se enfrenta como un David al Goliat iracundo que asola su tierra, queda sin duda enmudecido. Actualmente la invasión está resultando ser más silenciosa y vírica que la que retrata Camus en su obra, así que nos conformaremos con haber asistido al atisbo, a la alegoría rayana en la utopía de lo que podría ser y que no será. Como aportó Beckett en su Godot: “Ya no hay nada que hacer. ”. La libertad aireada y airada en el montaje de Castro queda lejana como un sueño que sólo en su día se cumplió, ya que el interés que estamos pagando en nuestro día a día, se recrudece por momentos. ¿El pensamiento de Camus nos lo aliviaría?
Y dado que la acción -aquella revolución- bulle en Cádiz, ¿dónde nuestro acento, nuestro bello acento del sur en boca de un reparto que nombra a la antigua Gades y la enarbola a cada momento?
Cádiz, salada claridad, como cantó el poeta, que en boca de Camus sólo es caverna y desolación y un lejano, muy lejano sueño..."

1.24.2012

crítica EL AVARO con Juan Luis Galiardo. Prod centro dramático nacional. teatro lope de vega, sevilla, 24 enero.


un adelanto de mi crítica. el resto, en breve, donde siempre, en www.masteatro.com

"... Virginia Woolf en su novela “Una habitación propia” recomendaba a todas las autoras llevar flores a la tumba de la dramaturga Aphra Behn. Pues lo mismo deberíamos hacer los amantes del teatro con Molière, quien, desafiante y procaz, siempre aparece sin defraudar corran los tiempos que corran. Y dados éstos en los que vivimos, nos sorprende esta vez con su avaro, escaparate donde se dan cita la ambición sin límite, el cinismo y la altanería que triunfan sin piedad sobre la bondad humana. Harpagón las lidera y su troupe danza sin querer -o queriendo- a su alrededor.
Lavelli desempolva al autor francés por excelencia y empolva las caras de su reparto para enmascarar sus intenciones e, intencionadamente o no, distanciarnos de aquello que persiguen, padecen y acusan a fin de provocarnos un juicio crítico de la fábula. Sin embargo, no puedo evitar pensar en “El Misántropo” que en su día nos regaló Marsillach quien, con un reparto coral que sí empastaba, lograba el unísono redondo que carece esta producción, aunque el empeño por no desafinar es meritorio..."